03 junio 2012

La desconfianza reside en dos regiones del cerebro.
Nuestro nivel basal de desconfianza es independiente de nuestro detector innato de mentiras

ScienceDaily (17 de mayo de 2012) - Si me engañas una vez, la culpa es tuya. Si me engañas dos veces, la culpa es de mi giro parahipocampal. Los científicos del Virginia Tech Carilion Research Institute han encontrado que la sospecha se encuentra en dos regiones distintas del cerebro: la amígdala, que desempeña un papel central en el miedo y el procesamiento de los recuerdos emocionales, y giro parahipocampal, que está asociado con la memoria declarativa y el reconocimiento de las escenas.

"Nos preguntábamos cómo las personas sopesan la credibilidad de otras personas en simples interacciones sociales", dijo Read Montague, director del Laboratorio de Neuroimagen humana y de la Unidad de Psiquiatría Computacional de la Virginia Tech Carilion Research Institute, que dirigió el estudio. "Hemos encontrado una fuerte correlación entre la amígdala y un nivel básico de la desconfianza, que puede estar basada en: las creencias de una persona sobre la fiabilidad de otras personas, su estado emocional, y la situación en cuestión. Lo que nos sorprendió, sin embargo, es que cuando el comportamiento de otras personas despertaba sospechas, la circunvolución del hipocampo se iluminó, actuando como un detector de mentiras innato."
Read Montague, PhD, y colegas del Instituto de Investigación Virginia Tech Carilion descubrieron dos sitios distintos de la sospecha en el cerebro: la amígdala, que se correlaciona fuertemente con desconfianza , y la circunvolución del hipocampo, que actúa como un detector de mentiras cerebral. (Crédito: Imagen cortesía de Virginia Tech)
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